
IglesiaSi tienes tiempo
Sant’Agostino e chiostro
9 min a pie desde la consigna (600 m)
La historia
La iglesia de Sant’Agostino fue fundada a finales del siglo XIII por los agustinos, con el apoyo de las familias Chiaramonte y Sclafani, dos de las casas más poderosas de la Palermo medieval. La fachada conserva su portada gótica y el gran rosetón de piedra tallada del siglo XIV.
En el siglo XV se añadió una portada lateral del taller de Domenico Gagini. Entre 1711 y 1729 el interior se transformó con los estucos de Giacomo Serpotta, que cubrió las paredes de figuras y angelotes. El claustro, del siglo XVI, conserva sus columnas y capiteles alrededor de un jardín recogido.
La iglesia da nombre a la calle y mira al mercado del Capo, que cada mañana la rodea de puestos, voces y olor a pescado y fruta.
Por qué merece la pena
Llegas desde el caos del mercado y entras en un claustro donde solo se oye el agua. Ese contraste es lo que hace especial a Sant’Agostino. Antes de entrar detente en el rosetón: cada radio está tallado de manera distinta. Dentro, levanta la vista hacia los estucos de Serpotta, blancos e ingrávidos, y busca las figuras que parecen asomarse desde sus marcos para mirarte.
Deja aquí el equipaje y ve ligero
Taquilla de autoservicio en Via Villareale 31, se abre con el código de la reserva.
Reservar una taquilla