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Castello della Zisa
25 min a pie desde la consigna (1,9 km)
La historia
La Zisa fue iniciada por Guillermo I hacia 1165 y completada por su hijo Guillermo II. El nombre viene del árabe al-Aziz, «la espléndida»: era un palacio de recreo extramuros, en el centro del Genoardo, el gran parque real con jardines, estanques de peces y pabellones.
Artesanos árabes la proyectaron como una máquina para estar fresco: muros gruesos, aberturas calculadas, un canal de agua que atraviesa la Sala de la Fuente, decorada con mosaicos, muqarnas y hornacinas. Es uno de los ejemplos más logrados de arquitectura de inspiración fatimí fuera del norte de África.
Reducida casi a ruina en el siglo XX, se derrumbó en parte en 1971 y fue restaurada y reabierta en 1991. Alberga una colección de arte islámico y forma parte del sitio UNESCO árabe-normando desde 2015.
Por qué merece la pena
Entras en la Sala de la Fuente y notas enseguida que alguien, hace nueve siglos, había entendido cómo vivir un verano siciliano: el agua corre por un canal en el suelo, el aire se mueve, la luz llega filtrada. Mira arriba los mosaicos con pavos reales y arqueros, y después las hornacinas de muqarnas. Sube a los pisos altos y asómate hacia la ciudad, imaginando el parque que un día llegaba hasta el mar.
Deja aquí el equipaje y ve ligero
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